4) Un asunto de conos y de bastoncillos ?
¿ Porqué, en efecto, algunas personas perciben este halo luminiscente que sigue siendo invisible para otros? ¿ Están de verdad mediumes extralucides ? ¿ No se puede encontrar una explicación más simple a este don que procesa, en resumen, sobre un fenómeno considerado ahora como natural, incluso si sigue siendo inexplicado ? Una respuesta afirmativa a esta última cuestión no parece de ninguna manera a excluir, sobre todo si se refiere a las enseñanzas de la zoología.
Se sabe que los felinos y las rapaces nocturnas localizan sus presas con una facilidad asombrosa en la oscuridad. Ciertamente, estos animales tienen la audiencia fina, la sensibilidad táctil muy desarrollada y en muchos casos, el olfato sutil. Sin embargo, numerosas observaciones probaron que, en la mayoría de estas especies, la vista seguía a desempeñar un papel primordial en las más profundas oscuridades, allí donde los animales de costumbres diurnos no ven estrictamente ya nada. Y parecería que lo que su ojo recoge entonces sea precisamente la radiación infrarroja de los otros seres vivos, es decir su aurá. Los resultados de algunas experiencias tienden a confirmar esta hipótesis. Así pues, en la noche más negra, una rapaz se precipitará de lejo sobre un ratón silencioso e inmóvil pero bien vivo, mientras que él no resumirá ningún movimiento en dirección de un pedazo de carne de mismas proporciones y situada a la misma distancia, comida que no tiene con hábito de despreciar, pero que no ve en la noche del hecho que se actúa de una carne muerta, cuya radiación es pues " apagada".
Examinemos ahora los ojos de esos nocturnos al microscopio. Se constata que su retina no implica células con forma de conos, células permitiendo distinguir los colores ; y por lo tanto, estos animales son totalmente daltonicos. En cambio, su retina es muy rica en
bastoncillos, elementos sensibles a la intensidad de los rayos luminosos ; y más hay
bastoncillos en un ojo, más éste es apto a percibir una luminescencia propia muy baja o situada en la gama de las longitudes de ondas que escapan a los conos. Ahora bien, la composición de la retina humana es muy diferente. Todo su centro está ocupado por conos,
bastoncillos encontrándose relegado a la periferia. De dónde su aptitud a distinguir los colores (excepto anomalía), y también su menor sensibilidad a las radiaciones de frecuencia poco elevada, es decir a los infrarrojos del espectro.
A partir de estas comprobaciones, de ningunos emitieron la idea que algunas personas pudieran tener ojos hasta cierto punto "mixtos" ,dónde la proporción así como la distribución de los conos y
bastoncillos alcanzaban un equilibrio raro que permite a la vez la percepción de los colores y la de los infrarrojos. Hay mucha gente quien, a la semejanza del perro oyen los ultrasonidos inaudibles para una oreja humana normal. ¿ Porqué no tendría gente que seria dotada excepcionalmente en cuanto a la visión, al punto de estar capaces, como los depredadores nocturnos, de percibir la aurá de seres vivos? El ocultismo confirma por cierto la ciencia sobre este punto. En efecto, la mayoría de los tratados en la materia precisan que, para pretender a ver la aurá, es necesario :
1) Hundir el cuarto en el pénombre (para que la luz "normale" no vela los infrarrojos y no acapare el ojo).
2) - Guardar los ojos semicerrados (lo que reduce la percepción de los colores y contornos netos).
3) - Volver a la cabeza de modo que la imagen de la persona cuyo se quiere ver la aurá mecanografia la esquina del ojo (ahora bien, lo hemos visto, está a bordo de la retina que la concentración de los
bastoncillos es la más fuerte).
Ciertamente, incluso al respetar escrupulosamente estas consignas, la mayoría de la gente no verán nada, si no, quizá, algún atisbo generado por la imaginación bajo el efecto de la autosuggestion. Pero los individuos asegurados de un "ojo de buho" y en consecuencia teóricamente sensible a la aurá, estos individuos allí, si tanto es que existen, no pueden que obtener beneficio de tales recomendaciones, ya que favorecen indiscutiblemente la visión de las ondas luminosas de escasa frecuencia.
El estudio objetivo del fenómeno de la aurá y de su posible percepción, una minoría de personas dotadas de una vista suprasensible conduce a preguntarse si la ciencia no estará en condiciones, un día, dar cuenta de todos los enigmas que parecen estar incluidos, en el momento, de la parapsicología del ocultismo con determinación orientado, él, hacia el sobrenatural. Se lo pensaría de tanto más de buen grado que otras manifestaciones psíquicas, antes dadas por misteriosas, encontraron a su vez una explicación que satisface la razón. Es el caso, en particular, del hipnosis, fenómeno sobre el cual tendremos muchas veces que volver de nuevo.
Lo que va a seguir, completa la exposición y procede de un libro de T. Lobsang , "los secretos de la aura". Le doy solo una importancia muy relativa. Me parece que este escritor aprovecha el entusiasmo para los temas paranormales. Es muy prolífico y su estilo es bastante elemental. Podre el texto y pienso que lo que subsiste queda válido. Dijimos que el cuerpo es envuelto por el étherico. Pero más allá, hay la aurá, que le es similar en este sentido que es también de origen magnético, pero la semejanza se detenga allí.
La aurá presente los colores del sobre-yo, indica si una persona es espiritual o carnal, si está en buena salud o enferma. Todo se refleja en la aurá que es el espejo del sobre-yo, o del alma. En esta aurá, podemos ver la enfermedad, la salud, la quiebra o el éxito, el amor o el odio. Seguramente es feliz que, hoy día, la poca gente tenga el poder de distinguir la aurá ya que, a nuestro tiempo, es desgraciadamente demasiado corriente pretender sacar provecho de los demas y la aurá traiciona todos los pensamientos, buenos o malos, reflejando los colores y las vibraciones del sobre-yo. Es de hecho que, cuando una persona alcanza una enfermedad mortal, su aurá comienza a deslustrar y, en algunos casos, desaparece incluso antes la persona se muere. De otra parte, en caso de muerte violenta mientras que la víctima estaba en buena salud, la aurá se retrase después de la muerte clínica. La aurá es en realidad al étherico lo que este último está al cuerpo material. El étherico sigue el cuerpo y lo cubre enteramente pero la aurá se descarta para formar una especie de cáscara ovoida. Puede alcanzar una altura de 2,50m e incluso mas, y una anchura de más de 16m. Se precise a continuación tan bien que su más estrecha parte se encuentra a los pies. La aurá se forma por las radiaciones coloreadas a partir de las distintas partes del cuerpo. El proverbio chino quiere que "un dibujo valga más de miles de palabras", por eso, para evitar de escribir estas milles de palabras, le presentamos el bosquejo de una persona de perfil, en torno a quien indicamos las líneas de fuerza de la aurá y su forma general.
La aurá sube hasta los ojos y a continuación hay lo que se llama el halo propiamente dicho, o nimbo, de un vivo color amarillo o azul. Luego, muy en la cumbre, brota una especie de fuente de luz que se llama en Oriente la Flor de Lotus. Es un verdadero arco iris y, por poco que se tenga imaginación, se puede ver abrirse el loto a 7 pétalos. Más la espiritualidad de un ser es grande, más el halo es amarillo azafrán. Si una persona tiene malos pensamientos, esta parte de la aurá transferirá al marrón al mate y se encuadrará de este color verdeamarillento biliosa que revelará la mentira.
Estamos ciertos de que mucha gente ve la aurá sin el conocimiento. Es corriente decir que tal color va a ustedes, que no puede llevar tal otra ; instintivamente, piensa que ese color jura con su aurá. Se prueba también que se puede influir sobre su salud llevando prendas de vestir de tal o cual color. Si lleva una que jura con su aurá, se sentirá mal, de mal humor, hasta que se cambiara. Lo mismo ocurre con el decorado de su casa y nadie ignora más que el verde es aliviado, el rojo irritante.
samedi 28 avril 2012
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