dimanche 25 décembre 2011

¿ Es el hombre perfectible ?

El diccionario nos dice :
Perfectible : lo que es susceptible de perfección, de perfeccionarse. Eso menciona el cambio, el paso de un punto, de un plan al siguiente, al menos hacia el más, del mal hacia el bien, de la materia hacia el espíritu.
La sociedad en la cual vivimos, parece no creer en la perfectibilidad del hombre. Cada vez más pronto, cada vez más jóvenes, sometemos a nuestros niños a las pruebas de inteligencia en las escuelas públicas. Se actúa, nos dirá, de detectar los posibles atrasados, con el fin de ayudar a ellos , y eso es seguramente verdadero, pero se actúa también y sobre todo de proceder a orientaciones con el fin de satisfacer las necesidades de la industria en los años que corresponderán a su inserción en la vida profesional. El valor de estas pruebas no es, lo vemos, no tan inocente que eso, puesto que el resultado consigue en realidad a una dicotomía sin límites, bloqueos, que no toman absolutamente en cuenta  la opinion y el deseo profundo del niño. En el mejor de los casos, se concederá al niño de redoblar su clase, si el año ha sido malo, pero al cabo del rodillo escolar, hay inserción en la vida social y profesional. El sistema de pruebas de inteligencia es al contrario de una concepción evolutiva del hombre y de la sociedad : si a tal edad se es "eso", más tarde será necesario hacer "eso" y no otra cosa. Pues, es necesario "orientar", (no se ve bien lo que viene a hacer el Oriente en todo eso…)
El concepto de perfectibilidad que nos es preciado presupone en el hombre todo un abanico de posibilidades que pueden revelarse a cualquier momento de su existencia, y se llega al concepto de dualidad cuyos elementos extremos se reúnen por un infinito de matices intermedios, así como el rayo de luz, dividido por la prisma, dejan ver toda la gama de sus componentes.
Según la Tradición, el hombre es de esencia divina, y, como la carpa remonta hacia el lugar de su nacimiento, su misión es remontar hacia su creador. El árbol de vida kabbalistico, que es una figuración poética de la creación, muestra la marcha que debe seguirse : caído en la materia (Malkuth), el hombre debe remontar, tender hacia Kether para ver la luz d' En-Soph.
El hombre-materia, brutal, grueso, mecánico, se opónga así al hombre-espíritu sutil, ligero, aéreo, dotado de todas las posibilidades y de todas las potencialidades.
Baudelaire, el poeta maldice, no cree en esta posibilidad de redención e inserta el hombre en una mediocridad sin ilusión y sin llamada, cuando escribe en su prólogo a las Flores el Mal :
"La tontería, el error, el pecado, lo regatea 
ocupan nuestros espíritus y trabajan nuestros cuerpos, 
Y abastecemos nuestros agradables remordimientos 
Como el mendigo los alimentan su vermine".
¡ Visión oscura, desesperada y desesperánzadora del género humano, no privada de una determinada verdad por lo demás, pero palabra inaceptable para el iniciado para el que, precisamente, la perfectibilidad es una calidad fundamental de la naturaleza humana y de la naturaleza corto !
El hombre de perfección debe ser el alquimista de su propia materia, el cantero de su propia piedra. Piedra bruta, al principio, mi-ángel, mi-demonio, debe operar un lento trabajo de pulido para borrar las asperezas originales, y lentamente, con gran industria, separar el sutil del grueso, gracias al mazo de la voluntad y a las tijeras del discernimiento, en la rectitud conferida por la escuadra. Una serie de jalones señalan esta evolución de la oscuridad hacia una luz dudosa pero probable.
Es primero el "conócete, tu-mismo" de la escuela socratica. Sin conocerse uno mismo, sin haber tomado conciencia de sus potencialidades y de sus insuficiencias, nada es posible sino que un desarrollo lineal de su personalidad. El autoconocimiento proporciona un inventario de las herramientas de las que se dispone para actuar sobre sí.
El oficial fabricante, antes de empezar la realización del labor, elegía con el mayor cuidado los materiales necesarios para su construcción. Además, fabricaba las herramientas de las cuales estaba el solo a servirse.
Es difícil hacer solo su propio conocimiento : un sistema dado no puede hacer referencia a sí mismo. Es necesario pues utilizar este espejo que representa el otro o los otros, que juegan, podemos estar cierto de eso, un papel primordial en este planteamiento. Se  comtempla, se examine, se explora a través del otro, y por el otro. Por consiguiente, desempeñamos el papel opuesto para el otro que se comtempla, se examine, se explora a través nosotros. Hay creación de una dinámica de la evolución.
El trabajo para conocerse uno mismo es un campo de investigación infinito y también un duro, muy duro trabajo. La naturaleza es echa así que la fuerza de la costumbra, esta segunda naturaleza, se opónga, a priori, a toda tentativa para modificar un orden establecido en sí (o fuera sí !)
Es necesario no quemar las etapas, es necesario ir para llegar, es necesario ser "Initiatus" (Véase Nota I), puesto en camino… Algunos creen en toda buena fe que llegaron o que son muy cerca al objetivo, mientras que ellos aún no recorrieron el primer paso, o se atascan creyendo correr.
Hay una diferencia enorme entre la manifestación objetiva de un fenómeno y cualquier proyección fantasmatica gratificante.
No es necesario alimentarse de ilusiones. Están como las sirenas que intentaron a Ulyses durante su viaje iniciático : él solo debió su salvacion a la fuerza de su voluntad, a su deseo de ver la Verdad y no las manifestaciones falsa de su imaginación. 
La aparición de la conciencia objetiva en la materia que somos, es larga a efectuarse, y solo puede efectuarse a algunas condiciones (véase Nota 2).
Esta conciencia debe primero mostrarnos tal como estamos, sin ilusiones particulares, sin máscara y sin desesperación tambien. Al contrario nuestra vida se hace de ilusiones que constituyen salvaguardias establecidos de todas las partes por nuestro deseo de existir con la mejor óptica de nosotros mismos.
Un filósofo desconocido escribió :
" Tal o cual aficionado de vida espiritual, que cree recorrer un camino importante hacia la liberación, se encuentra realmente, profunda y cada vez más, vinculado y sometido a potencias que se encuentra incapaz de reconocer. Es necesario bien decir que el que pretende en un grado apreciable de realización metafísica, y que, al mismo tiempo, se muestra incapaz de reconocerse en medio de las potencias cosmológicas en acción en las colectividades humanas, se equivoca absolutamente con su propio estado ; ya que el camino de la metafísica pasa por la física (véase Nota 3) ; y si el conocimiento correcto y una actitud correcta por lo que se refiere a la física, no son cosas que deben buscarse como un bien absoluto, por el contrario su posesión es el testimonio y la señal que se está en un ámbito de un precio infinitamente superior. Esto dicho para algunos de los que se creen retirados de las contingencias físicas y cosmológicas de distintos órdenes, simplemente por este que no hacen caso de la naturaleza y el alcance de los vínculos por los cuales estas contingencias los someten". (Parecido en Estudios Tradicionales de marzo de 52).
De una manera más general, esperamos de una o de las enseñanzas que solucionan nuestros problemas ; nos imaginamos que vamos a disponer de medios mágicos para ocuparnos de nuestras depresiones, nuestras conductas agresivas, nuestros bloqueos de todo tipo, incluido sexuales. Es obviamente muy decepcionante, muy frustrante darse cuenta de que si la enseñanza nos da elementos, o un método, estamos solos, frente a nosotros mismos para aplicar el método o para utilizar los elementos que nos da.
La única vía inicial es, es necesario repetirlo : conocerse uno mismo.
¿ Pero que es sí, que es el hombre?
Primero una materia organizada, que tiene como mínimo 4 mil millones de años de existencia y que, a través de cambios sucesivos consiguió a nosotros. Decir que solo estamos materia sería mentir. ¡ Somos también un espantoso complejo de reacciones nerviosas a través cuales se establecen conexiones neuro-corticales, ellas desembocando, al momento "T" a la elección de una posibilidad "entre milliones" de realidades del mundo y del universo que nos rodea, y cuyos formamos íntegralmente parte, y en consecuencia a la elección de una manera de ser y de actuar !
No es asombroso que calificamos, en estas condiciones, nuestro mundo de "relativo".
No es asombroso tampoco que se pueda equivocarse con su interpretación. Es lo que se denomina comúnmente : el "derecho al error". De las conexiones y vínculos creados, resulta toda una panoplia de sentimientos apreciativos de las situaciones, generalmente manchados de errores porque de todos los elementos disponibles no vemos y prevemos que una insignificante parte. El hombre él mismo que se descubre descubre todo eso de sí mismo, por su propia y libre voluntad. Aprende a convertirse prudente en su elección y el alcance de sus juicios, comienza a hacer la experiencia de la vida con una nueva mirada. Percibe que su despertar no puede ser condicionado por el sueño y la ilusión. Tiende hacia el límite superior de las posibilidades que se le dieron con el nacimiento, y tiende a realizarlas avanzando conscientemente en el desconocido.
Comienza a percibir que el sufrimiento no es obligatoriamente enemiga de su progreso y comienza a aceptarlo como tal. Toma conciencia que está habitado por "cosas" quiénes lo preocupan y que podría nombrar sus "neurosis fondamentales". Se entera de que estas neurosis, podría mejor aceptarlos, controlarlos y explotarlos para sí mismo y para la colectividad, se entera de la tolerancia hacia sus Hermanos en humanidad y hacia sus Hermanos en iniciación, y se acuerda de esta frase de Saint Exupéry, que adorna el frontón del Gran oriente de Francia. "Si difieras de mi, mi Hermano lejos herirme, me enriqueces" …
La Verdad no está del mundo de los humanos. A fortiori del mundo de un único hombre.
Poniendose a varios, soldados por la pertenencia común a la misma asociación constituida bajo los auspicios de la Fraternidad universal, multiplicamos las oportunidades de acercarla de más cerca, eso corresponde muy exactamente al planteamiento matemático que consiste en evidenciar los resultados significativos en (o a partir de) el enésimo decimal.
Para deshacerlos mejor, es necesario aprender a vivir con lo que somos, o sea : nuestros miedos ocultados, nuestras auto ilusiones, nuestros juegos nevroticos ; ¡ sólo vemos de nosotros la cumbre del iceberg, el resto merece también toda nuestra atención !
Entonces, conociéndonos, re-conociéndonos, estaremos mejor en condiciones para hacer intervenir los verdaderos medios de nuestro progreso : la Tolerancia y el Amor del otro, sin el cual, finalmente nada es posible en el referencial que es el nuestro, para la buena, la simple, la excelente razón que el hombre sobre todo es un "animal social".
Aprender a tolerarse uno mismo ya constituye un progreso considerable cuando se considera que el odio del otro es a primera vista el odio de sí. Aprender a tolerar el otro,  es aprender a tolerarse uno mismo, es aceptarse tal que es y no como se querría ser, es establecer con sí y con el otro un contrato de no juicio, es respetarse como obra imperfecta pero sin embargo realizada de la naturaleza pendiente de progreso. Amar se deriva directamente de eso, y el verdadero Amor es un puro producto del intelecto y de la esfera espiritual, olvidando todas las connotaciones turbias que nos vienen de nuestra naturaleza animale. En estas condiciones que se acercan al ideal, es decir haciendo  abstracción de toda agresividad malsana (Fraternidad y Amor), en un lugar consagrado (el Templo, la Logia) puede comenzar el verdadero trabajo : el ejercicio de las virtudes. Virtudes legadas por otro, virtudes de un ritual, virtudes de una comunión de pensamiento, virtudes de un debate, virtudes de un égrégore, o virtudes emanando de su propia persona, de su propia concepción del Bien, todo eso tiende, finalmente, a volvernos mejor, a nos "hablandar el cuero" , a abrírnos al mundo manifestado o en potencia de serlo.
Acuérdanse de este gran iniciado el Maestro Kong Fu Tzeu : "La virtud es más necesaria para el pueblo que el agua y el fuego. Vi hombres fallecer yendo en el agua o en el fuego. Nunca vi a una persona fallecer yendo en la vía de la virtud".
O también: "El Maestro dice : "¿ Iou, conoce las seis palabras (las seis virtudes) y los seis números (los seis defectos) en los cuales cae el que quiere practicar estas seis virtudes y no busca bien conocerlas ?
Tzeu Lou Iou, levantándose, respondió : " No todavia".
 " Sientase, reanudó a Kong Fu Tzeu, le los diré. El defecto de el quien gusta a mostrarse bueno, y a quien no le gusta aprender, es la falta de discernimiento. El defecto de el quien gusta la ciencia, y a quien no le gusta aprender, es caer en el error. El defecto de el quien gusta a mantener sus promesas, y a quien no le gusta aprender, es dañar a los otros (prometiéndoles o concediéndoles cosas nocivas). El defecto el quien gusta la franquicia, y a quien no le gusta aprender, es de informar y de reanudar demasiado libremente sin respeto para las personas. El defecto de el quien gusta a mostrar valor, y a quien no le gusta aprender, es perturbar el orden. El defecto de el quien gusta la firmeza de alma, y a quien no le gusta aprender, es el temeridad".
Aprender parece ser la principal palabra de la ensenanza de Kong Fu Tzeu. Para perfeccionarnos, debemos aprender. Es necesario aprender a comunicar con nosotros primero, restablecer un vínculo roto quizá desde la más blanda infancia, darse la vuelta a las fuentes, a nuestras fuentes.
 ¿ Nos acordamos del material de meditación proporcionado por nuestra Hermana Anne Benoist de Azy?  ¿ No era una invitación, a través del abandono de las referencias a nuestro mundo conocido, a una vuelta a la unidad primordial del individuo? Es necesario saber, al momento, olvidar todo, encontrarse uno mismo, para, a partir de la experiencia acumulada, rehacer un nuevo mundo.
 Se dice del Amor que desplaza montañas. Hay algo de más significativo, queesta pronunciado desde que el hombre es el hombre. El Cristo decía : "Deje venir a mi los pequeños ninos".
 Esta frase, contrariamente a la evidencia que se retira de ella no es tan simple quizá que eso a interpretar. ¿ Se actúa de pequeños ninos del hombre, o de adultos que supieron encontrar la inocencia de la juventud, de la infancia ?
Se hace rápidamente la elección. Volvamos de nuevo a la perfectibilidad.
¿ Es el hombre perfectible ? Sí, a algunas condiciones, estariamos tentado de responder.
Primero que lo quiera parece ser la primera condición.
A continuación que tenga el deseo de trabajar sobre sí mismo, aunque el precio que debe pagarse es considerable, incluso se necesita invertir en el sufrimiento. (Físico, moral, individual o colectivo !)
Que vaya en un medio favorable a la expansión, es decir en un lugar Sagrado y Consagrado dónde reinan la Fraternidad, el Amor y la Benevolencia. Que él no tenga el temor de revelarse tal que está con sus defectos y sus calidades, solos estos últimos son interesantes para la colectividad, pero los primeros (los defectos) son indispensables para servir de "revelador" al conjunto de los Hermanos. 
Que tome conciencia que ninguna misión importante se le confiará tanto que él no habrá separado el sutil del grueso, tanto que él no habrá tomado nota de quien es.
El resto pasará de fuente. ¿ Será Adeptus sin embargo ? ¿ Quién puede responder ? ¿ Quién puede no responder ?
Una conclusion se imponga :
El quien se piensa llegado, es casi cierto, no de equivocar a otros, eso no es muy importantes, sino de equivocarse él mismo, y es mucho más grave.
Aquél quien busca y que vuelve a poner ciento veces su oficio sobre la obra, aquél tendrá una muy pequeña oportunidad de conseguir, dentro de los límites insignificantes que se le dieron.
Pero, como se lo dice : "No es necesario de esperar para emprender, ni de conseguir para perseverar".


NOTAS
I) René Guenon escribe, en el estudio "la Vela de Isis" Marzo de 1933 : (informado por Claude de Ygé en la nueva asamblea de los filósofos chymicos). " no hay  iniciaciónes sin ritos especiales y convenientes. La iniciación, en efecto, no es como en las realizaciones místicas, algo que cae del más allá de las nubes, si se puede decir, sin que se sepa ni cómo ni porqué ; descansa, al contrario sobre leyes científicas positivas y sobre normas técnicas rigurosas ; no se podría demasiado insistir sobre eso  al respecto para descartar toda posibilidad de malentendido en su verdadero naturaleza".
II) La purificación por el fuego - que no es solo un símbolo gráfico - hacía parte de las antigüedades iniciaciones. El neófito debía probar que había controlado completamente su propia materia yendo sobre una cama de brasas o piedras llevadas al rojo al oscuro (800 grados C.). Este hábito se perpetúa hoy día en algunas tribus de África y en algunas regiones de India. ¿ El Alquimista no "copia" eso al someter la materia prima a la prueba del fuego (secreto), después de haberla reducido en polvo fino ?
III) En otros términos, inútil de querer perfeccionarse sin pasar por la fase intermedia pero necesaria de la responsabilidad, responsabilidad a las cosas de nuestro mundo sobre todo. A mi juicio, es mejor a un hombre poco dotado por las razones filosóficas pero que asume completamente sus responsabilidades de padre y jefe de familia que el revés…