La gran cuestión de la muerte se imponga a nosotros, no aceptemos fácilmente la salida de los seres y aún menos cuando son jóvenes.
Tendemos a dudar mientras que sabemos que la muerte solo es un paso hacia otra vida… El hombre siempre busca a taladrar el misterio de la vida y la muerte. Experimentamos demasiado a menudo nuestra soledad… A pesar de eso nos damos cuenta de que el misterio espiritual que está en nosotros, es la esencia celestial. La búsqueda del hombre es la de la unidad.
Cruzamos el mundo de las oscuridades, pero las luces están allí, que nos llaman. Numca estamos solos, estamos vinculados a la naturaleza y al cielo por la materia y el espíritu. A menudo el egoísmo o el orgullo nos impidando comulgar con nuestros hermanos en la alegría o la desdicha.
Con todo, hay siempre alguien que tiene necesidad estar amado, de sentir una fraternidad… que no cerramos nuestro corazón y que damos que un justo valor a lo que es material, el dolor es necesario y no hace crecer.
Dios no quiere tomarnos, quiere que se da a él, y que comprendíamos que todo tiene su razón de ser. Nuestra conciencia debe vibrar al lenguaje interior de los acontecimientos y seres… A veces no se se libera de una deuda que pagándolo por la prueba.
Los caballeros templieros vibraban al unísono del cosmos. Soportaron las más duras pruebas por que poseían el amor de Dios y del próximo y que este amor colmaba su desierto interior, los vinculaba al sufrimiento del mundo que compartían. Llevaron a sus hermanos a incluir y soportar su sufrimiento hasta la plaza de la eternidad.
Debemos combatir la tristeza y la soledad, rezar para reducir los sufrimientos de otros, para que los seres experimenten el sentimiento de fraternidad que los rodea, para que realizan la gran cadena que los vincula los unos con los otros, para mezclar nuestras meditaciones, para ir juntos hacia la luz, hacia el infinito…
Debemos tener la Fe en la vida y la Muerte, que es un paso y no un final. Pero ante la muerte sucede que seamos sorprendido y que tengamos la impresión estar olvidados. Si se piensa que Dios lo hace, se borra, deberemos deducir que es de la falta del hombre. Por su SILENCIO, Dios hace volver el HOMBRE a sí mismo, a su manera de actuar y de pensar en el Mundo… En el silencio, el Hombre comprende la idea de lo sagrado, se acerca de su similares, de la Divinidad, ya que todas las cosas que pertenecen al cuerpo y al espíritu salieron de Dios. Es la causa y sustancia del UNIVERSO.
El HOMBRE, por su unidad, expresa su identidad sustancial y su triple naturaleza que mantiene en todas las esferas. Sé que el concepto de DIOS no se puede ser percibido y realizado por el cerebro humano.
Los TEMPLIEROS, por su unión espiritual crearon una gran corriente de pensamiento espiritual, pero no se debe confundir espiritualidad e intelectualidad, la espiritualidad es relativa a lo que trató al Alma. Puede tener también otros sentidos… Por ejemplo cuando alguien sabe decir un hecho con Humor, se dice que es espiritual. Por el contrario, la Intelectualidad se dirige a un espíritu que busca a saber y a explicar los conceptos distintos de una misma idea, pero referiandose beneficio al ámbito material.
El ALMA Universal generó la materia creando al hombre y le dio una conciencia reflejada. El hombre sufrió la experiencia por la cual conoció el Bien y el Mal, el mundo de los sufrimientos, la alegría, todos los sentimientos humanos… pero tomo conciencia de su responsabilidad. Sabe que para hacer la unidad en sí, el hombre debe conquistar el espacio y santificar el tiempo. Debe crear su Templo individual, simbólico, en el cual espiritualidad y conocimiento son comparables al símbolo del infinito. El simbolismo y los mitos son la esencia que suscita las reacciones del ser.
Experimentará los sonidos místicos que lo rodean, la realidad supra cósmica y la evolución de las leyes de la vida. Todo se hará en su subconsciente. Incluirá que hay algo que existe fuera él, que se le dieron su libre árbitro y que puede construir su oscuridad o su GLORIA.
El HOMBRE buscará a DIOS a través de la creación. El pensamiento esotérico une el principio fundamental a la humanidad… Aprender ya no juzgar mas por definiciones aceptadas sin reflexionar…. Aprender a sentir el silencio intraducible, los mecanismos de la naturaleza universal que vive y que se muere en un eterno recomienzo…
Saber unirse al pasado para comprender mejor el futuro…
La CABALLERÍA TEMPLIERA fue iluminada por la Fe. Los contactos que tuvieron los Caballeros en Oriente desarrollaron su manera de pensar. Encontraron y trabajaron con seres que venían de tierras de elección cuyo esoterismo esta muy desarrollado, de Grecia, de Egipto, e incluso de Sudán. "Los hombres de la arenas". Sus marchas iniciáticas desarrollaban el pensamiento, la palabra y el acción. Su lucha era para el Dios ocultado, infinito, cuyo pensamiento ilimitado los guiaba. Vivían otro universo. Su Fe era tal que no temían la muerte ya que su alma "sabia" , era su carretera de amor hacia la Luz. Vivían con la plena conciencia de ser.
En las Massenies nos esforzamos en seguir progresivamente nuestra vía, en adjuntar la tolerancia a la religión del corazón, en mejorarnos y intentar dar un justo valor a esto que somos. Debemos conducir a nuestros hermanos a la iniciación. Es una enorme responsabilidad. No debemos perturbar los que viven su vida esotérica suavemente. El instructor, es decir, el Magister, debe esforzarse de incluir cada uno, no desalientar el hermano que tendrá un momento de duda o debilidad. Debe ayudarlo a salir de este momento y probarle su fraternidad, privarle del sentimiento de su soledad.
Constatamos muy a menudo que los seres tienen la obsesión de la muerte. Es a nosotros de hacerles incluir que la migración de los almas existe, que nuestro alma sobrevive a lo que se llama la Muerte. Es necesario aceptar la muerte y la Vida, una siendo la consecuencia de la otra. La unicidad divina es el fuego consagrado de la Vida, las energías cósmicas nos impregnan. El mundo terrestre es también un Mundo DIVINO.
Estamos en contacto con los mundos del más allá. La jerarquía de los seres que viven alla, las guías, los instructores, se ocupan de nosotros… Dirigen estos mundos secretos que los unen a nuestro Mundo. Nos permiten a veces proyectar ante nosotros los episodios de nuestras últimas vidas.
Termino diciendolos que la Muerte solo es un paso que no debe obscurecer nuestro pensamiento. Tengamos fe en la vida, en la muerte, que nos conducirá un día a la no vuelta y encontraremos la luz primordial que llena el Universo.
Gabrielle
dimanche 13 mars 2011
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