Si este se refiere al diccionario, la palabra "templo" significa un monumento creado a la gloria de una divinidad. Incluso en la lengua anticuada, la palabra "Templum" designa un monumento o un lugar consagrado.
Pero, de todo tiempo y en todos los países, la palabra templo tiene un doble significado. Había el templo exoterico abierto a todos dónde se daba la enseñanza conveniente a los acontecimientos del momento, y el templo esoterico reservado a los investigadores del Conocimiento, a los iniciados. En todas las épocas, tanto en Egipto, en Chaldée, en Persa, en India, en China, o en los hebreos, la construcción de los templos se basaba en una síntesis que, formaba la dedicatoria. Ya lo dije que es con relación al Número que los recintos se determinaban en longitud y en anchura, y que los propios módulos se determinaban según el cielo astrolígico, y las corrientes telúricas. En el templo, matemáticas, geometría, materiales y vibraciones tienen un sentido preciso. Esto es verdadero también para las iglesias, catedrales o casas de rezos que los antiguos llamaban ``casas de eternidad".
El número de oro, que se utiliza en la composición de estas construcciones es la medida de la dinámica de lo sagrado. El Santo de los Santos, del altar, el tabernáculo, se colocaban en un lugar preciso determinado geométricamente, y que correspondía al cubo. El lugar cúbico era el “Debhir", y el centro recibía e1 altar.
En el templo esotérico, había criptas, o a falta de las esquinas sombres, o se hacían la instrucción luego las pruebas que conducían poco a poco a la iniciación. La oscuridad se daba por favorable al concentró del futuro iniciado.
En el templo de Salomón creado sobre el monte Moriah se practicaba el estudio de las ciencias, principalmente la geometría, principio de todas las demás ciencias, de la música, y del arte del trabajo de los metales. Allí se forjaba una tradición heredada por una parte del Egipto.
A la construcción de este templo, participaron 80.000 obreros y 300 maestros que extendieron a continuación su arte de construir en el mundo ; pero guardaron envidiosamente algunos secretos de sus técnicas.
Los fabricantes concedían un valor simbólico importante a las columnas del templo. Por ejemplo, las del Mediodía representaban el principio activo, la fuerza, las del norte, la estabilidad y la fuerza generadora. Esto se refería al Árbol de Vida. Es en una determinada habitación del Templo que la Ménorah de oro se coloca del lado Meridional del tabernáculo. Tiene 7 ramas 6 de las cuales se reúnen 2 a 2 por 3 arcos redondeados representante Saturno, el Sol y la Luna. Simbólicamente, eso corresponde a 3 períodos del desarrollo del hombre. El 7° conecta, la del centro se termina por una lámpara abastecida por el aceite de aceituna pura. A veces esta rama lleva la inscripción “el Sol es mi Señor”.
Una tabla, del lado Septentrional del tabernáculo, está a la derecha del celebrante. Sobre esta mesa, 12 panes sin levadura hechos de harina y miel, llamados “pan de propuesta” o de “pan vivo que alimenta el alma” representan las 12 tribus de Israel.
Sobre el altar, colocado en el centro, delante del tabernáculo, de las sales y perfumes de incienso, compuestos de oliban y de especies suaves, queman perpetuamente. Los que se encuentran en torno al tabernáculo o sobre la plaza elevan un rezo silencioso hacia Dios.
Cuando los templieros se establecieron a la sombra del Templo de Jerusalén, tuvieron conocimiento de la tradición de los constructores del Templo. Algunos pasaron a ser de verdaderos albañiles constructores y nos permitieron comulgar con el invisible en el inmortal belleza de espacios que crearon. Incluyeron que el hombre, el santuario y el universo tienen correspondencias el uno con el otro. Acercándose el simbólico del templo y la del hombre, los seres son capaces de volver presente el invisible y posible el imposible. La corriente portadora de esta tradición de construcción sobrevivió en el Gremio de comercio y en algunas sociedades espiritualistas. Cada uno sabe que en el momento de las cruzadas los Templieros estuvieron en contacto con muchos distintos pueblos, chaldéens, árabes, soufis, sémites, y con gnósticos, etc. Se escribió mucho sobre los Templieros a veces con pasión o con imaginación. Es cierto que es necesario distinguir entre ellos varias categorías. Había un gran número de monjes soldados, la mayoría analfabetos, que formaban a una milicia obedeciendo. Se conocen sobre todo a los grandes Maestros… y a su Estado Mayor. Eran ellos quienes mantenían las relaciones con los monarcas y sus delegados, los Gobiernos, y también con la jerarquía religiosa. Pero fuera de ellos, había una élite oculta muy cerrada que era el verdadero núcleo del Orden. Esta élite profundizó las tradiciones antiguas de las que hizo su verdadera razón de ser. Los conocimientos heredados de los antiguos, entre los cuales la astrología, los condujeron a una síntesis, basada en las corrientes telúricas, las señales del Sol, de la media luna y de las estrellas. En los números, eligieron el 8 que deriva de dos cuadrados superpuestos que representan el número de la cohesión constructiva sobre varios niveles, materiales y espirituales. (8 y ∞)
Se expresaban muchos en símbolos que debemos comprender y descifrar. Por ejemplo, estudiamos el cuadrado " ROTAS" (véase nota del 13 de abril de 1975), de laquella la cruz templiera emana. Las dos derechas verticales y horizontales de "TENET" forman una cruz griega. Si adjuntamos vertical y horizontalmente los A y los 0, obtenemos la cruz potentée. Adjuntando todos los A y los 0, de centro N, es la cruz triangulada. Al trazar el círculo de centro N y de rayo NA o N, se obtiene la cruz pattée.
Para los Templieros, la cruz de Saint-André está representada por un hombre alargado cuya mano derecha extrae el espada de la manga, éste mantiénese por la mano izquierda. Las piernas cruzadas en X forman un símbolo equivalente al del cardo, sí mismo símbolo de vid o de sangre.
En la albañilería, el 29° grado es el del orden del grande cardo escocés de Saint-André de Escocia. La cruz latina y el X de los Templieros derivan del "TAU" quién designa el nombre de IAHWECH. Se llevaba, en la antigüedad, inscrito al frente y se escribía así : fuego, agua, ▲aire, ▼tierra.
El número 8 más el punto central, la unidad, da el del 9, número iniciático por excelencia.
Encontramos eso en la rosa de los vientos, la estrella a 8 ramas, que, puesta en movimiento por el espíritu, la respiración, el rouha, el que navegaba sobre las aguas primordiales y fue el principio original y de matrices de todas las creaciones.
Todos estos símbolos deben estudiarse y nos dan claves para el oculto. En la enseñanza que los Templieros dan a sus "Aguiluchos", les ensenaban a buscar su centro, su "si mismo", lel espíritu que anima el alma y el cuerpo en el tiempo y en el espacio en un punto creativo. “Es la realización de un conjunto”.
El hombre se anima de un fuego vivo y de un fuego sexual que lo reproduce. Pero, en la fuente del ser, estos fuegos forman un único fuego que representa la vida.
Diré personalmente : desdicha a los que no queman.
En el Zohar, la palabra “oscuridad” designa el fuego consagrado que duerme en nosotros. Se puede pasar una vida en sus propias oscuridades, pero cuando se animan de la respiración de Dios, estas oscuridades se convierten en luz. San Juan, en su Apocalypsis, habla del punto del abismo, del fondo de la oscuridad, pero dicen también que la luz de las oscuridades se apaga nunca.
Cuando la conciencia profunda lo realiza, nuestras oscuridades se transforman en luz. Ya que, la carretera de amor sube hacia la luz donde todo es armonía. Los Templieros sabían todo eso y fueron los partidarios de la Tradición. Permitieron de unir el macrocosmos al Microcosmos a través de su geometría consagrada receptáculo de las fuerzas divinas. Los Templieros establecieron al mundo un verdadero mensaje. Están para nosotros una lección de valor, rectitud y de abnegación.
Es para eso que en el momento de la desaparición de su Orden, Jean de Rampillon, que los había conocido bien y que los gustaba creó el Orden de la Massenie del Santo Graal para que este mensaje no se pierda. LaMassenie es una cabina iniciática en la cual los Hermanos y las Hermanas pueden mejorarse con el fin de llegar a la iniciación. Los principales objetivos de la Massenie son preservar y transmitir la tradición templiera, construir en sí mismo el templo interior. Para eso, es necesario modificar nuestra manera de pensar. La mentira es incompatible con la pertenencia a la Massenie. Es necesario que la palabra dicha sea la expresión exacta del pensamiento de el que la expresa. La Massenie no pretende hacer el hola de los hermanos y hermanas, sino les da la posibilidad de encontrar su vía. Es un templo del espíritu en el cual debemos estar disponibles. Para eso, es necesario dejar a la puerta nuestras cizañas, nuestras diferencias, nuestros pequeños celos. Resumidamente, todo lo que separa. Es necesario pensar, como lo dijo Jean de Rampillon, que la Massenie es no sólo un lugar de reunión, sino también un lugar donde pueden crearse operaciones rituales, mágicas de acuerdo con la Tradición. La Massenie es un receptáculo de las fuerzas cósmicas que debe transmitir para el bien de la humanidad.
Este no es solo la enseñanza recibida en la Massenie que tiene valor, pero el que se da a sí mismo cuando se la realiza. Es necesario dejar entrar en sí msimo el silencio que lo conduce al examen interior. Es necesario ser vigilante hacia sí mismo, severo, para poder progresar. No basta con hacer la cadena de unión, es necesario la comida. Es un campo magnético y rotacional que no debe dejarlo indiferente. Ya que, en ese caso, para algunos, eso se volvería un rito sin valor y cortaría la fuerza de los que lo viven. Vivir en Massenie debe ser como un segundo nacimiento que desarrolla el amor en la fraternidad. Ya que por el amor se vive la vida de otra. Aunque el "el otro" es diferente, se puede mejor comprenderlo, por lo tanto amarlo. Es necesario hacer abstracción de las vanidades y pequeños sentimientos de este mundo, y eso nos apprendera a servir en cualesquiera circunstancias. No es necesario pensar : esto es bueno, esto está mal. El bien y el mal se continúan a través de los hombres y se desafían. El mal es el bien disminuido. Sirve de prueba para el hombre en el ámbito material. No olvidan que el alma está constituido por oscuridad y luz. Es para eso que es necesario negarse a separar el mal del bien con el fin de no correr el riesgo de personalizar el mal para hacer una potencia opuesta y de diferente origen a la del bien.
Entre las solicitudes actuales de entrar en nuestro Massenie, algunas están interesantes, y se intentaría decir sí. Pero, me acuerdo que, anteriormente, mi buena fe se sorprendió en sucesivas ocasiones. Fue responsable de no haber sabido distinguir la naturaleza profunda de la persona que pedía a adjuntarse nosotros… de no haber tenido bastante confianza en mi, en no obedeciendo a mi intuición… Por eso decidió que, por regla general, además de las conversaciones que tendré con la persona que desea entrar en Massenie, deberá elegir entre los Hermanos y Hermanas de nuestros "Encuentras" aquél o aquélla con que deberá tener también conversaciones. A continuación, hará tiempo de reflexión y así de verdad se justifica a esta persona, podrán y tomarán aceptarle para padrino su "inspector".
Por supuesto, esta norma se aplique a l aMassenie de Hermé, y cada Magister será libres a adoptarlo o no.
No pido un juramento o un compromiso escrito. Aquél que cambiaría de dictamen no tendría a otra parte que más cuenta los Estados que habían firmado un Tratado, de alianza, vueltos trapos de papel. Pero es necesario que cada uno ustedes experimenta el compromiso.
Cuando el Magister recibe en Massenie a un Hermano o a una Hermana, dice : "Por este acto se conviertes en Hermano de la Massenie". Es necesario que él dice : "Por este acto yo me comprometo". Es un acto muy grave que implica una gran responsabilidad espiritual.
Sea ustedes mismos profundamente, préstamos que deben darse y recibir. Cuando el contrario se produce, sufro personalmente, y pido perdón a Dios de no haber sabido inculcar en ustedes el espíritu de la Massenie.
Es importante también que el Hermano o la Hermana que patrocinará el que entra en Massenie tenga conciencia de su responsabilidad, y no cede a un arrebato que arriesga a continuación de probarse injustificado. Esto es también verdadero en caso de que un Hermano o una Hermana me presentara a una persona deseosa de entrar en Massenie. Al incorporarnos realmente a la Massenie llegamos a crear una fuerza colectiva que se manifiesta. Esta misma fuerza actúa en nosotros mismos, y algunos Hermanos hacen ahora "viajes". Esta fuerza facilita la comunicación con el mundo que la rodea. Esta comunicación se hace naturalmente, lo que es preferible al empleo de algunas prácticas que pueden ser peligrosas… o ilusorias.
El rezo, la meditación y la concentración nos ayudan, es cierto, pero es nuestra actitud interior que les dará su justo valor y facilitara la apertura. Nuestra fraternidad es un conjunto actualmente. Hemos Formado el égrégore Massenie conectado él mismo al campo de fuerza de nuestros Maestros.
En mis viajes, vi templos e iglesias desiertos y saqueados… pero, entre estas ruinas, seres meditaban y hacían revivir la presencia del Señor. Sus rezos glorificaban a Dios. Alegaban cantando o salmeando su Santo Nombre. Estos seres volvían a salir aliviados, sintiendo la Divinidad en su corazón. A pesar de sus males y sus preocupaciones, encontraban la alegría de vivir. Vivían la pasión del hombre en el Eterno.
Para nosotros, caballeros de la Massenie, no es una necesidad ir en un templo o en un monumento religioso, ya que el templo interior está en nosotros. Esta por nuestra comunión con el macrocosmos que juntamos la Unidad… el Señor.
Gabrielle
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