Todo esto constituye la tradición exoterica, perceptible por todos, practicada incluso cuando el origen se pierde en la noche del tiempo, aunque los seres no incluyen el sentido, el origen de un acto repetido desde siempre es perra viento olvidado.
Pero, a medida del desarrollo del hombre, asistimos al nacimiento del esoterismo, del misticismo. El misticismo permite revelar las verdades extraordinarias del Universo. La transcendencia de una idea philosophica que no puede hacerse que por la intuición o la éxtasis mística. El ser se plantea el eterna cuestión, de ¿ dónde vienen ? ¿ A dónde van ? ¿ A que sirve nuestro paso sobre tierra ? Ante la belleza de la naturaleza, busca a entender la Ley natural, la Ley divina, y la secuencia de las causas. Su espiritualidad se despierta y toma conciencia de un nuevo estado. Es también su primer planteamiento hacia Dios.
En todas las épocas, el mundo tuvo sus místicas, sus profetas. Son ellos quienes predicarán que el infinitamente grande o el infinitamente pequeño tienen un único origen… Algunos místicos eran visionarias. Viajaban en el más allá y producían beneficio enseñanzas procedente del invisible. Querían salvaguardar la Unidad de Dios. Aceptaban sacrificarse ya que pensaban que el sacrificio une el hombre a Dios. Dieron a los hombres el concepto del alma explicándoles que cada uno de ellos tiene un cuerpo y un espíritu, que ha sensación e intelecto, pero que para incluir el invisible era necesario que se mejora… Entonces realizará que necesita superar el dualismo que, para, le separa los dos mundos para llegar a la Unidad Esential… Para descubrir los valores morales y espirituales, crear esta energía espiritual a la imagen del alma. Las grandes místicas experimentaban el desierto interior de su corazón, su abandono, su soledad. Y está en este abismo de profundidad, en su silencio interior, en su calor interior, que oían la palabra de Dios. Eran transfigurados por la iluminación ya que el silencio eleva el alma hasta Dios… Admitían esta fuerza superior que se nombró a Dios… que Dios está fuera del espacio y el tiempo… Que es inmutable… Un Conjunto, potente, y que no puede actuar injustamente, incluso en un mundo en plena fluctuación. No se pueden ver Dios, no es él que aparece ya que él tomaría una forma humana, pero su reflejo que es una Luz sutil que manifiesta su Voluntad y su Sabiduría nos quemaría. Al contacto de estas místicas, algunos ser quisieron conocer los secretos del mundo. Siempre fueron subyugados por el fuego que ellos consideraban en todas las épocas como una potencia divina. Sintieron que Àgni, el fuego, es una fuerza ígnea Brotando. La inspiración es ígnea, toda vida es combustión, y se siente el fuego del alma y del corazón… y más tarde, representaron este fuego bajo la forma del caballo asignándole la idea de llama, de luz, y aureolado de la inspiración divina. El jinete blanco subido sobre un caballo blanco se convirtió en un símbolo. Estas místicas, estos estar fuera del común, formaban a un grupo de Iniciados que se acercó el Conocimiento y quiso transmitirlo para que ésta no sea el atributo de algunos, ni el privilegio de una élite intelectual. Transmitir es el hecho de conservar lo que ya existió, lo que los Antiguos descubrieron, en particular los textos Consagrados.
Transmitir es el acto que, adaptandose a las distintas civilizaciones, en realidad resultr los valores míticos, religiosos o simbólicos. Se puede transmitir por la palabra, la escritura, el acto litúrgico, o los símbolos que son hablando para todos los que saben descifrarlos; por el acto consagrado que permite la interiorización que trae al communion con las fuerzas que nos rodean.
Estas místicas fueron numerosas en las razas sémites que vivieron tanto de siglos sobre dos desiertos, dos culturas, en Egipto y Mesopotamia. Tuvieron numerosas revelaciones reservadas o a los sacerdotes, o al pueblo. Incluyeron la armonía entre las potencias creativas, estas potencias que perdonan humanos a las sus faltas y crean así las Bodas Consagradas entre el ser y el Divinidad.
La enseñanza secreta a de acceso verano transmitido a los Iniciados para que ellos mismos puedan transmitir a su vez. En Egipto, donde había una mezcla de poblaciones, los Iniciados sémites descubrieron pueblo diferente en el cual de otros Iniciados habían seguido las mismas marchas intelectuales, las mismas investigaciones desde generaciones, y compararon y profundizaron en su conocimiento. Percibieron el cosmos y al subconsciente colectivo en quien cada pueblo dibujó fuera el conocimiento. Algunos practicaban la alquimia, esta ciencia que traduce el movimiento, la pulsación de la energía, la permutación de las formas bañadas en la luz… Practicaban también la astrología consagrada…
Tuvieron la visión de la Luz, de la claridad de los cielos, la visión directa… Y todo esto formó una fraternidad entre el pueblo. Conocieron la ciencia de los números y cartas… Penetraron el pensamiento filosófico que existía en Egipto, Siria, Mesopotamia, en Irán e India. Son los Elementos de origen Sirio, trasplantados en Egipto, que fue el enriquecida. Este encuentro Este-Occidente entre distintos elementos dio a los hombres el deseo de aumentar su conocimiento.
Los Sémites eran monothéistas así como las tribus de raza negra que vivían a los encierros del Egipto, y la que lengua era mitad hindú, mitad egipcia. Hay una mística de la lengua que algunos iniciados conocen bien… Las escrituras practicadas en Egipto datan de 4 a 5.000 años antes del J.C. El Egipto que sufre distintas dictaduras e invasiones, especialmente debido a sus rebeliones, a menudo renovadas, contra la Asiria, conoció numerosas lenguas habladas en su territorio. Su situación geográfica se prestaba a eso, tenía numerosos puntos de contacto con los mundos asiáticos, mediterráneos, y africanos. Una parte de la población de Egipto se funde con los sudanés y los nubios.
Los Kouchites, ramo sémite, fueron numerosos a Egipto, han llevado sus lenguas: sémite, sudanesa, berberisca, lengua de África Blanca, así como de las lenguas practicadas a India incluidas las más importantes son el sánscrito de los textos consagrados que constituyen los Védas. Estos textos se expresan de cuatro maneras pero forman un conjunto. Se encuentran estrofas, a fórmulas mágicas, melodias litúrgicas, todo ello transmitido por sus profetas para la alabanza de Dioses… Todos estos Iniciados, cualquiera que sea su procedencia estudiaron los tres planes principales: la física, psíquica, espiritual que el hombre debe conocer para llegar a la comprensión de porqué acontecimientos y cosas. Algunos desarrollaron las subvenciones que estaban en ellos al estado latente, pero que experimentaban. Estas subvenciones, fuerza instintiva, viven en el corazón y en el espíritu pero no en el intelecto. El hombre debe superar su intelecto por la revelación cósmica y la Iluminación. Cuando los Templieros participaron en Cruzadas, se entrevistaron con este pueblo diferente e hicieron una síntesis espiritual de las corrientes iniciáticas de las unas y de los otros. Buscaron a través de las distintas filosofías, cuáles eran las causas principales conduciéndolos al Conocimiento, la raíz de la vida, el último mundo, el mundo invisible que los rodea… con el combate del "bien y del mal". Encontraron símbolos equivalentes en todos los centros iniciáticos del Este y del Occidente. Tras seguir siendo cristianos, admitieron que el profetismo era la marcha hacia la Luz y, como Daniel y San Juan, reconoció que esta Luz encendía todos los seres que vienen del mundo, calquiera que sean. Es en las misteriosas egipcias, alrededor de 5.000 años antes de nuestra era, que la marcha hacia el Conocimiento, hacia la Luz, tomó nacimiento.
Los Templieros informaron alrededor a dos los que estaban en busca de " algo ". Pero, como no se puede decir muy a todos, preferían aislarse en una caverna para informar a sus discípulos. Terminaban sus reuniones compartiendo el pan. Crearon ceremonias iniciáticas, teniendo ritos consagraciones. Simbolizaban a Dios por un punto, origen del Universo. En el acto ritual, la potencia cósmica se desarrolla. El fuego tenía su parte y tres antorchas, mencionando Trinidad, brillaban en estas ceremonias. Se enteraron de estas prácticas, lejos del mundo, en el recogimiento, por la meditación y la adivinación concedida por Dios a algunos ser. A la pista de sus investigaciones en Este y a otra parte, los templieros encontraron conocimientos juzgados esenciales por otros Iniciados, y que éstos habían inscrito sobre pergaminos o placas de arcilla. Estos inscripciones estaban en distintas lenguas como el hindú, él sánscrito, hermana del iraní, o distintos dialectos célticos, germánicos, Escandinavos, etc…
Los Templieros estuvieron también en contacto con los Ismaéliens. Estos últimos fueron, al principio, mucho influidos por la corriente de pensamiento del crisol iránien y, más tarde, por las civilizaciones de los conquistadores griegos y árabes. Los Israelíes eran muy numerosos en Irán, la India, Pakistán. Sus profetas predicaban una religión perfecta que implicaba 7 grados iniciáticos. Sus maestros muy de tradición - al igual que los Templieros - daban su enseñanza en grutas, hacia la montaña.
Hasan, el " Señor de la montaña" , creó un Orden de Caballería espiritual, una clase de gremio de comercio mística, cuyos miembros se vinculaban por symboles, y debían preparar a una nueva humanidad.
Buscaban “la isla verde”, lugar de la revelación de sus profetas. Este concepto espiritual debe acercar de las mencionadas por el Adam Kadmon de los hebreos, el monte apretara, los Caballeros de la Mesa redonda y los Cathares. Esta Isla representa también a sus ojos, la tradición del Graal.
Templieros e Ismaéliens tenían por otra parte grados iniciáticos equivalentes. Los templieros eran monothéistas como los Sémites y los Islámicos. Querían reunir estas tres religiones cuyo fondo de pensamiento era común. Estaban en busca del Graal bajo formas diferentes. Desarrollaron el espíritu caballeresco, es decir que pidieron al hombre de conocerse mejor para rechazar en todo sentimiento bajo, de desarrollarle la pureza espiritual, la fraternidad entre todos, el amor de Dios y el próximo, de estar siempre dispuesto a servir, aunque eso implica sacrificios reales, y de respetar las diez órdenes que toda antigua religión predicaba. En una palabra, de poner su fuerza y su amor al servicio de los otros, combatir el mal en la simplicidad.
Uno de sus símbolos era representado por un triángulo cuyas cumbres eran " Amor" - "fielidad" - " Humildad". Luego vino este pleito inicuo… y la suspensión del orden de los Templieros.
Entonces un hombre se este aumentado. En lo más profundo de su espíritu y en su corazón él no pudo admitir que todos estos valores, todo este Conocimiento milenario se dispersan… que poco a poco lo olvido haga reaparecer el egoísmo, la superstición o incluso solamente la vuelta a las religiones practicadas sin alma, de una manera exoterica. Este hombre, es Jean de Rampillon, el hermano de almas de estos templieros quienes le gustó tanto. Es para eso que con sus fieles templieros y cruzados, creó el Orden de la Massenie del Santo Graal. Este Orden sería depositario del Espíritu del templo y velaría por que esta tradición no se perdiera y se extendiera respetando al mismo tiempo las normas de la caballería… Así lo quiso Jean de Rampillon. Durante sus vidas sucesivas siempre ha protegido las Massenies, y manteniendo más que nunca ya que se convirtió en una gran Guía. Hablaron suficientemente primer de la Massenie que creó a Toury y de su funcionamiento para no volver de nuevo.
Siglos pasaron pero, a pesar de las vicisitudas de la vida, las Massenies sobrevivieron y lleveron la antorcha. Desde milenios el Conocimiento se infiltra en el espíritu de los hombres, y las Massenies contribuyó a su desarrollo. Jean de Rampillon quiso que la Massenie de Toury reaparezca… ella creó su égrégore así como su campo de Fuerza y prosigue la carretera trazada.
Por supuesto, los seres que lo componen son diferentes quizá, y que todos no percibieron su justo valor según sus posibilidades infinitas. Pero, para bien realizarlo, son necesario en primer lugar mejorarse y penetrar la importancia del mensaje. Es necesario despertar en cada uno nosotros al “Caballero” quien duerme… darnos cuenta que la transmisión que hacemos somos necesarios para la evolución. Esta misma manera de pensar crea una fraternidad entre los hombres sobre varios planes.
Nuestros Hermanos en Massenie deben acordarse que de edad en edad, el deseo del conocimiento del trabajo divino creció, en los unos y en otros… Que este deseo no debe ser una curiosidad de porqué son las cosas, ni un conocimiento intelectual, pero una comunión con el cosmos… Que nuestros vibraciones “espíritu corazón” deben fundirse en todo ello… que para llegar a eso debemos interiorizarnos por la meditación, la reflexión, el rezo… olvidar todo lo que ya se produce beneficio a nuestra vida y no ser más que sensaciones. en ese momento, nuestra percepción se despertará plenamente y seremos aptos a recibir los mensajes. Realizaremos la importancia de la transmisión del pensamiento que extenderemos en el mundo… subconsciente… del colectivo quien creamos… de las cadenas universales que formaremos entre todos… dónde las consideraciones sociales, raciales y religiosas no existirán ya… dónde seremos el eslabón en todo ello… dónde nuestra vida tendrá un sentido profundo, nuestra actitud interior reaccionará en nuestra vida corriente y nos permitirá ayudar a nuestros Hermanos en humanidad para la gloria del Señor.
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